Cinco razones científicas para un apocalipsis zombi (Parte 2)

Aquí tenéis la segunda y última parte. Las dos últimas de las cinco razones científicas para un apocalipsis zombi.

2. Neurogénesis.

Bueno, todo el asunto con las células madre es que básicamente se pueden utilizar para regenerar las células muertas. Particularmente interesante para zombologistas como nosotros es la neurogénesis, el método por el cual puede volver a crecer el tejido cerebral muerto.

¿Querías llegar al asunto de los no-muertos? Aquí está.

La ciencia puede salvarte de casi cualquier cosa menos de la muerte cerebral, ya que pueden intercambiar órganos, pero cuando el cerebro se convierte en puré, te has ido. ¿No?

No por mucho tiempo. Ya se puede regenerar el cerebro de los pacientes comatosos por traumatismo craneal y conseguir despertarles y que caminen de nuevo.

Si a esto le sumamos la nueva habilidad de mantener un cuerpo sin vida en animación suspendida para ser devuelto a la vida mas tarde, parece ser que pronto seremos capaces de resucitar a los muertos.

El laboratorio dedicado a la investigación de la reanimación explica cómo el proceso de «reanimar» a una persona crea un problema.

El cerebro muere de fuera hacia dentro, siendo la parte exterior, la corteza, la parte que nos hace a los humanos ser humanos, por lo que se mantendría la parte que controla las funciones motoras básicas y los instintos primitivos.

Así es como los pollos son capaces de seguir caminando después de haber sido decapitados (existe un caso en el que el pollo vivió sin cabeza durante 18 meses).

Por lo tanto, si tenemos un paciente con muerte cerebral, utilizamos estas técnicas para regenerarle el tallo cerebral y obtendremos un cuerpo sin mente vagando sin pensamientos, sin personalidad, nada más que una nube de bajos instintos e impulsos. Y esto sí que es un zombi real, un no-muerto.

Y para que esto provoque un apocalipsis zombi, todo lo que necesitamos es a alguien con recursos y con la necesidad de mano de obra esclava totalmente obediente y descerebrada.

1. Nanobots.

Los nanobots son robots de dimensiones nanométricas capaces de destruir o reparar los tejidos celulares.

En la nanotecnología se invierten grandes sumas de dinero. Los científicos saben que los nanobots podrían destruir la humanidad y no se resisten a ver cómo ocurriría. Ya han creado un nano-cyborg mediante la fusión de un pequeño chip de silicona a un virus. Lo primero que descubrieron es que estos cyborgs pueden seguir funcionando durante un máximo de un mes después de la muerte del huésped.

Según los estudios, dentro de una década existirán nanobots que podrán rastrear el interior del cerebro y configurar las conexiones neuronales para reemplazar las dañadas. Así es, los nanobots serán capaces de reconfigurar sus pensamientos. ¿Qué podría salir mal?

Haz tus cálculos.

Algun día habrá nanobots en tu cerebro. Los nanobots serán programados para seguir funcionando después de tu muerte. Pueden formar sus propios caminos neuronales, lo que significa que pueden usar su cerebro para seguir operando tus extremidades después de haber fallecido y, presumiblemente, hasta que te pudras en pedazos.

Los nanobots serán programados para autoreplicarse, y la muerte del huésped significará el fin de los nanobots. Para preservarse, tendrán la necesidad de transferirse a un nuevo huésped. Por lo tanto, el último acto del zombi nanobótico podría ser morder a una víctima sana, dejando que los nanobots instalasen un campamento en el nuevo huésped. Una vez dentro, podrían penetrar la corteza y dejar el tallo cerebral intacto. Ya se habría añadido un nuevo miembro al impío ejército de muertos vivientes.

Ahora bien, que quede claro que hasta el momento la investigación está siendo responsable. No queremos crear pánico. Todo lo que estamos diciendo es que en un día concreto del futuro en el calendario actual, nanobots microscópicos fuera de control acabarán con la civilización inundando el planeta de no-muertos.

Via: cracked

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