Puede parecer un muñeco esponjoso de gran tamaño. Pero Babyloid, el último bebé robot terapéutico de Japón, también está diseñado para ayudar a aliviar la depresión entre las personas mayores, manteniéndolas acompañadas.
En el centro de su cara redonda de silicona tiene dos puntos negros que actúan como ojos que parpadean y una pequeña abertura que se hace pasar por boca y que puede producir una sonrisa. Las mejillas tienen luces LED integradas que se vuelven de color rojo para indicar si Babyloid está contento. Unas lágrimas de LEDs azules aparecen cuando está triste.
Desarrollado por Masayoshi Kanoh, profesor asociado de la Universidad de Chukyo, en la provincia de Aichi, Japón; Babyloid sabe lo que está pasando mediante su aceleración, temperatura, tacto y sensores piroeléctricos y luminosos. Si sostiene el Babyloid cuando está llorando y lo mece, tal vez, si tiene suerte, se quede dormido.
Kanoh dice que el diseño básico, con una forma simplificada de cara sonriente, fue elegido «para evitar la incomodidad que la cara de niño realista pudiese causar.»
Babyloid puede producir más de cien sonidos diferentes. Kanoh es padre de tres hijos y grabó los sonidos de su hijo menor cuando era un bebé para el robot. En estudios experimentales en una residencia de ancianos, Kanoh encontró que los usuarios interactuaban con Babyloid una media de siete a ocho minutos en una sesión con un total de 90 minutos por día, lo que ayudó a aliviar los síntomas de la depresión.





Qué triste, ¿no? Ver a esa mujer mayor haciéndole monerías al muñeco me resulta inquietante…
Bueno, al menos tiene al muñeco…