¿Harto de descubrir que la leche está agria después de haber tomado un trago? Una nueva tecnologÃa informará del estado de cualquier alimento simplemente pasando el teléfono móvil sobre él.
La seda es un material maravillosamente versátil que resulta útil en una variedad muy amplia de opciones, además de la ropa interior de lujo. Se puede encontrar en suturas quirúrgicas, electrónica flexible, y otras aplicaciones biológicas. Y pronto podrÃas encontrarla en tu comida. Los cientÃficos de la Universidad de Tufts han utilizado este material polifacético en la creación de sensores alimentarios totalmente masticables. Pegados sobre los huevos, en la fruta o flotando en la leche, pueden avisarte cuando la fruta está madura, o cuando la leche se ha agriado.
«Vemos un enorme mercado para los alimentos», dijo Hu «Tiger» Tao, un postdoctorado de la Universidad Tufts. «La gente siempre ha buscado algún tipo de sensor que sea fácil de usar y le de información acerca de su deterioro.»
Cuando una fruta madura o se pudre, se producen cambios quÃmicos en su interior. Estos cambios y las diferencias en la rigidez de la fruta se traducen en lo que se conoce como propiedades dieléctricas. Los sensores de oro captan ese cambio y emiten una señal electromagnética diferente cuando son monitorizados con un lector. «Podemos confeccionar nuestro sensor para que sea extremadamente sensible al cambio de la propiedad dieléctrica», dice Tao.



